
Me pregunto que cosa pueden hablar Gorki Tapia y winston Orrillo. En las pocas clases que llevé con ellos, nunca les escuché nada interesante. Igual, la invitación está abierta.
Abril 29, 2008

Me pregunto que cosa pueden hablar Gorki Tapia y winston Orrillo. En las pocas clases que llevé con ellos, nunca les escuché nada interesante. Igual, la invitación está abierta.
Abril 4, 2008
Este señor que hoy gritó frente a cámaras que Fujimori es inocente y que su trabajo fue defender al Estado, tendrá que explicar como defendá al Estado asesinando y cremando a cientos de en el complicado territorio ayacuchano. Lo primero que debe reconocer Sosa es que hizo un muy mal trabajo de inteligencia. Es decir. Según la definición de Servicio de Inteligencia, el trabajo de éste consiste en “esencialmente, obtener información para contribuir a salvaguardar los intereses del Estado, su integridad y su seguridad territorial”, y no en asesinar gente en interrogatorios.
Algunas interrogantes:
- ¿Por qué justo ahora, en pleno juicio a Fujimori, aparece Sosa, casi gritando a voz en cuello (casi al igual que el acusado) que el ex presidente es inocente, que no sabía absolutamente nada del Grupo Colina? ¿Tiene alguna forma de demostrarlo? Sinceramente, muero por escuchar sus argumentos para defender este punto.
- ¿O es que estamos siendo demasiado mal pensados, o es que Sosa tenía que caer si o si por estas fechas?
- ¿Por qué Sosa se mostraba tan relajado frente a las cámaras? Si es cierto lo que dijo hoy Rosa María en su programa, y Sosa pedía dinero a cambio de una declaración, ¿se le podría estr ofreciendo algo a cambio de su testimonio? Apunte: el fiscal Peláez ha dicho que Sosa testificará en el juicio a Fujimori, a pesar de que el tiempo para la pertinente presentación de testigos ha pasado.
Sosa, el del Pentagonito
Una frase del libro de Uceda que me retumba hasta hoy en la cabeza, es la que se ubica como descripción de una foto de Sosa, donde dice “Jesús Sosa, cuando todavía no había matado a nadie“. Cuenta la historia que hace 25 años, cuando el Perú se encontraba más fragmentado, desequilibrado y caótico que ahora, Jesús Sosa fue destacado a Ayacucho. Según su propia versión (otra vez me remito al libro), ahí empezó su carrera de cremador. Y el resto es historia conocida.
Escuchar a Sosa diciendo “yo he peleado por mi país”, es un argumenteo que ya hemos escuchado antes, un millón de veces. Sin embargo, algo que los procesados escucharan un millón de veces más, es que nada justifica sacrificar la vida de inocentes. Colina en pleno no contribuyó para nada al proceso de pacificación, ni a la derrota del terrorismo. Sosa, con su trabajo en Ayacucho, en la zona más complicada del conflicto en ese entonces, con sus métodos tampoco. Es cierto que la consigna era dispara o te disparan. Pero Sosa no tenía por qué dispararle a tanta gente inocente.
Más en la blogósfera peruviana.
TAGS: Jesús Sosa Grupo Colina juicio a Fujimori Alberto Fujimori Muerte en el Pentagonito terrorismo Ayacucho
Marzo 30, 2008
Por ello, no me sorprende el spot de la San Martín, y sinceramente no esperaba encontrar un debate tan fuerte en la cholósfera. No me sorprende porque si repasamos la memoria, los comerciales universitarios, y sobre todo los de la mayoría de particulares recurren al argumento de “si no estudias aquí no eres nadie, o no vas a ser el mejor”, pero dicho al revés y de modo más bonito (recuerdan el de la UPC? Ese de los médicos entierran sus errores? o los de la USIL? ) . Y lamentablemente, en esa lógica de mercado, se corre el gran riesgo de ningunear, de una u otra forma, a quienes no se pueden pagar esas universidades, llegando a alimentar por lo bajo la exclusión/auto exclusión.
Lógica del mercado
Recuerdo que hace unos meses, en una entrevista de trabajo me dijo el productor: “lo que nosotros tenemos que lograr es que la competencia se quede sin nada, sin absolutamente nada”. Tal visión carnicera, fue uno de los motivos por lo que dije buenas noches, muchas gracias, pero me parece interesante esa anécdota para pensar bajo que concepto funciona la publicidad en el Perú, y como la consumimos nosotros.
En el caso del comercial de la San Martín, lo gracioso de este es que está hecho por los publicistas interesados por buscar la inclusión (eso dicen) y por ello tomo una frase del útero: Perdón, amigos de Toronja, ¿qué tiene que ver una cosa con la otra? Desde mi humilde punto de vista, aquí podría ver dos cosas, la primera es que, la cruda realidad nos muestra que un universitario, de cualquier universidad (aunque valgan verdades, algunas universidades pueden ofrecerte más oportunidades laborales en algunas carreras, por convenios u otros motivos) no está libre de trabajar de cualquier otra cosa que no tenga nada que ver con lo que había estudiado. Y la segunda es que no tiene nada de malo hacer armarios o poner curitas, si eso es parte del camino a ser profesional, o si es el derecho de piso que tienes que pagar, o si esa es la chamba que encontraste por el momento, o si esa es la chamba que te hace feliz, o si esa es la chamba que feliz o no te da de comer… el problema para mi, radica en el tono que se le da a la comparación entre “cuando soñaste ser (x) no te imaginaste (x)”
Gustavo Faverón dice que “El comercial de San Martín alude a las universidades malas y mediocres de las cuales el Perú está repleto. Y obviamente trata de distanciarse de ellas. (…) La San Martín no está hablando de carpinteros, está hablando de profesionales universitarios que se convierten en subempleados debido a la mala formación que se les da, así de simple“. La universidad no hace al alumno, sino muchos estudiantes de universidades estatales estaríamos condenados a quemarnos en las llamas de la mediocridad de por vida, ante las falencias teóricas y las pocas posibilidades prácticas que nos presentan nuestras casas de estudios.
Y claro, el enfoque que le quisieron dar es que te preparan mejor que en otras universidades, para cumplir tus “sueños profesionales”, pero cosas como la de filmar bautizos o construir un closet, o reparar radios… supongo que tal vez haya gente que vive de eso se pregunta que cuernos tiene de malo que filme bautizos para que la publicidad de una universidad lo ponga en un rango comparativo inferior. ¿La lógica de “quien estudió en la universidad es mejor que quien no”?
Hay muchas cosas cuestionables y satirizables en el comercial, por ejemplo, como dice la pluma desenvainada, “Un lugar común lo vemos en el sueño idealizado del spot, donde una chica, quien supuestamente ha alcanzado su meta, presenta una noticia desde la Casa Blanca (que viva el Perú).” ¿Eso quiere decir que buen periodista es sólo quien llega a salir del país? ¿La San Martín es una universidad exclusiva para estudiantes de periodismo que sueñen con trabajar en el extranjero? ¿El sueño máximo de un periodista es transmitir desde la puerta de la Casa Blanca? Disculpen el desvarío, uno se contagia…
El Paki sostiene que la gente está hiper sensible con el tema y que está viendo exclusión y discriminación por todos lados. Yo diría que no. ¿Intuímos qué dirían Bruce y Tanaka sobre el tema? Podemos ponernos a analizar de ahora en adelante no sólo este, sino muchos otros comerciales, a ver si sacamos algo más productivo de tanto análisis.
Al final, en la calle…
- Seas de la universidad que seas, si no la luchaste para conseguir chamba, fuiste super suertudo, tuviste buenísimos contactos o te la supiste buscar.
- No todos los que terminan ejerciendo su carrera u ocupando un buen puesto laboral lo hacen por mérito profesional. No todos los que no terminan la carrera al final no trabajan en lo que quieren. Y no todos los que trabajan en otra cosa que no tiene que ver con la carrera son malos profesionales.
- Al final, cuando uno tiene un sueño, si en realidad se lo cree, hace lo imposible por hacer que la realidad sea lo más parecido. Aunque en el camino para manejar un robot, hayas tenido que reparar radios antes.
- Hay gente conformista, eso ni dudarlo. De la San Martín, de la San Marcos, de la PUCP, de la Villa, etc., etc., etc., y no importa lo que esa gente se soñó, pues nunca se dio el trabajo de hacerlo realidad.
- Si uno soñó con reportear desde la puerta de la Casa Blanca y termina filmando bautizos…habrá que ver porque, ¿no? Pero supongo (y he visto) que poco tiene que ver en ello su alma mater.
Además de lo dicho, también dicen: El morsa, choledad privada, utero.tv (buenísimo, pero aunque es super gracioso, el final no era tan necesario), JAG, Hans
TAGS: Universidad San Martín Toronja comercial universidades educación
Marzo 17, 2008
Show del que es responsable el acusado por el célebre “Soy inocente” que siguió al “Aquí mando yo” del doctor César San Martín
Esto hace ya más de tres meses. Desde entonces mucha agua ha corrido por el río y muchos testigos han pasado por el banquillo. Desde el “inexistente” Santiago Martín Rivas, hasta Gustavo Gorriti, pasando por casi todos los agentes del que en vida fuera el Grupo Colina, jefes del SIE, SIN y reputados periodistas de investigación. Todos ellos han expuesto lo mejor de su repertorio, donde los pro fujimoristas y los antifujimoristas, siempre encuentran de que agarrarse.
Una mirada simplista puede decir que “es la palabra de unos contra la de otros.” Sin embargo, a quien me dijo eso hace pocos días, le respondo: No, no es tan sencillo. Hay pruebas y testigos de que existió una matanza en Barrios Altos y que murieron estudiantes inocentes en la Universidad La Cantuta, a manos de un grupo armado. Eso es contundente. Por otro lado, es imposible que se haya fabricado una historia tan exacta como la de La Cantuta, y se haya obligado a mentir a todo un destacamento. Si bien es cierto que en este juicio salen a la luz muchas contradicciones sobre la memoria, por parte de todos los involucrados, es cierto también que más son los acuerdos que los desacuerdos entre los diversos testimonios que involucran a “las más altas esferas”.
Como pasa el tiempo (Y también los argumentos)
El argumento de la defensa lo destruye la misma defensa, al caer en una probada contradicción y confirmar lo dicho por Keiko Fujimori (que es innegable que Colina existió). Así tiran al tacho y quitan toda credibilidad a uno de sus testigos importantes: Santiago Martin Rivas (entre otros). Entonces, si le quitan credibilidad a su testigo…¿cuál es su defensa? La manoseada estrategia del buen tonto es imposible de creer. En ese sentido, concuerdo con algo que hace unos meses se dijo en el tercer piso: deberían hacerle caso al director del diario La Razón, Uri Ben Schmuel, (y a Mefistófeles):
¿Y qué es lo que debería decir Fujimori en vez de “no me acuerdo” o “desconozco”, dando así la impresión, además, que trata de lavarse las manos tirando la pelota a los militares de los cuales era su comandante supremo? Debería decir: “Sepan todos que muchos países democráticos tienen grupos especiales para neutralizar terroristas. Las eliminaciones selectivas no son violaciones a los derechos humanos sino por el contrario un medio eficaz y moral que permite al Estado defenderse de quienes quieren sembrar la muerte y la destrucción.
Es decir, me quedo con que no debería hacerse el tercio y reconocer que esa fue parte de su estrategia, no necesariamente planeada por él, pero aceptada y avalada. Y se equivocó. ¿Los resultados de las acciones del Grupo Colina fueron trascendentales para la lucha contra el terrorismo? No, en lo más mínimo, al contrario. Mostraron lo bien que podían ejecutar, pero con un pésimo trabajo de inteligencia de por medio. El Grupo Colina no desactivó la cúpula de Sendero, no atrapó a Abimael Guzmán, y no estuvo (como grupo) en zonas de emergencía, dónde casi siempre era imposible diferenciar quien es quien y donde salvar el pellejo era la consigna (ojo, esto no justifica masacres como la de Cayara o Accomarcca, etc.).
Hay algo que he ido confirmando en cuanto avanza el juicio: la lucha contra el terrorismo siguió caminos inciertos, y las medidas tomadas no fueron, precisamente, las más adecuadas. El Estado, sus representantes, en nombre de la institucionalidad no pueden responder con medidas pasionales, ni bajo un código de Hammurabi mal aplicado, sino de manera inteligente, programática, respetando y preservando la vida del inocente. Como se desprende de una inteligente editorial de Augusto Álvarez Rodrich: el orden público no puedee ser un valor supremo al que se subordina, incluso, a la vida humana.
Fujimori tiene que responder por estos y otros errores garrafales cometidos bajo su mando (o su comando), pues cada vez es más obvio que si un grupo como Colina, no escapó ni a la prensa ni a murmullos de oficina en el Pentagonito, tampoco ha podido escapar del conocimiento de todos los altos mandos, sobre todo después de la dichosa felicitación presidencial, prueba tan contundente como el video de Jara y Martin Rivas, diga lo que diga este último. A menos que todos los altos mandos sean, como diría Alan García, unos soberanos idiotas.
¿Cuestiones de popularidad?
Justamente, el presidente García acaba de declarar en Japón, que reconoce los méritos del gobierno de Fujimori, como eliminar la inflación – en la que él nos dejó sumergidos – y luchar contra el terrorismo (con discutibles tácticas). En el colmo de la franelería declaró que “somos un país que ha dejado que un japonés sea su presidente. Esto prueba que Perú tiene confianza en Japón”. Si esa declaración le sube los puntos en Japón, ¿se los bajará en el Perú?
Declaración tan desatinada como la de Jorge Del Castillo, nuestro amnésico Primer Ministro – que el día de su testimonio en el juicio dio muestras de una prodigiosa memoria que le hizo falta en el caso Pandolfi – quien respondió al pedido de observadores internacionales, sobre la necesidad de emitir el juicio en el señal abierta, con la sentencia “dependerá del rating”, pues probablemente la gente preferiría ver un noticiero a esa hora. ¿Será? ¿Ya hicieron su estudio de mercado, o qué? no pecaré de maliciosa… sólo estaremos atentos. Pero déjeme decirle, humildemente, señor Del Castillo, que hay mucha más gente interesada, de la que usted y su cuestionable imaginación, podrían contar.
Para ver el juicio por internet, Terra.tv
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Marzo 15, 2008
Un año más de uno de mis personajes favoritos. 46 años desde la primera vez que Quino dibujó a Mafalda, la niña que más de cuatro décadas después no deja de hacernos sonreir.
Gracias Quino, sos un genio, Che! Gracias infinitas por Mafalda, Libertad (quien apareciera por primera vez un 15 de febrero…que bonito), Guille, Miguelito, Felipe, Manolito, Susanita…gracias totales!
Marzo 15, 2008
Al menos en primera instancia.
Al día siguiente, es decir, hoy, quizá por
“presión mediática y de la opinión pública”, como manifestara lacrimogenamente Benites, se logró su desaforo. Tres delitos…¿tres?El meollo del asunto, o la justificación del primer resultado, fue el debate sobre la validez de acusar a la ahora ex legisladora por los tres delitos: peculado, colusión y falsedad genérica. Claro, luego del escándalo, 66 parlamentarios hicieron tripas corazón y votaron a favor de la acusación completa, de acuerdo con los tres delitos. ¿Cómo dicen? Repasemos.
El
delito de peculado, según el Poder Judicial, se refiere a “El funcionario o servidor público que se apropia o utiliza, en cualquier forma, para sí o para otro, caudales o efectos cuya percepción, administración o custodia le estén confiados por razón de su cargo“. Razones hay.Por su parte, el delito de colusión, también por cortesía del PJ, establece en el artículo 384 del código penal
: a) Que el sujeto activo sea funcionario o servidor público; b) Que el funcionario o servidor público, por razón de su cargo o comisión, intervenga en contratos, suministros, licitaciones, concursos de precios, subastas o cualquier otra operación semejante; c) Que defraude al Estado o entidades u organismos del Estado. Es válida la denuncia, quedará en el juicio que se le realice, demostrar la pertinencia.Finalmente, el delito de falsedad genérica, establece que:
“El que de cualquier otro modo que no esté especificado en los Capítulos precedentes, comete falsedad simulando, suponiendo, alterando la verdad intencionalmente y con perjuicio de terceros, por palabras, hechos o usurpando nombre, calidad o empleo que no le corresponde, suponiendo viva a una persona fallecida o que no ha existido o viceversa, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de dos ni mayor de cuatro años.” Y aquí es en lo único en lo que han podido ponerse de acuerdo los otorongos. Saque cada uno, sus jugosas conclusiones. El Poder Judicial determinará si Benites cometió peculado y colusión, luego del juicio pertinente. Si para unos es culpable por administrar mal los fondos que se le asignaron para su personal, para otros, como el congresista Carlos Raffo, no lo es. Maravillas de la interpretación de las leyes…¿A cocachos aprenderemos?
Una vez más, la imágen del Congreso queda por los suelos. Sinceramente, no me atrevería a llamarlo el peor Congreso de la historia, puesto que este calificativo rota en todos los Congresos que he tenido oportunidad de conocer en mis 25 años de vida. Sin embargo, si merece una gran llamada de atención porque es evidente que la población termina cada vez más decepcionada y desinteresada ante los escándalos que el Poder Legislativo, más conocido como el Hemicirco, protagoniza constantemente.
¿Qué pueden hacer los congresistas, nuevos o antiguos? Pues además de no trabajar en blindajes partidarios (que el APRA tuvo que desarmar ante el llamado del presidente García les jalara las orejas), no tratar de justificar este tipo de acciones injustificables, ser firmes en las sanciones y no navegar en los eufemismos de las interpretaciones al momento de sancionar otorongos.
Es interesante darle una mirada a la actitud del APRA, fácil el único partido “constituido y firme” dentro del volátil conjunto de partidos que nos rodean. Es la primera vez, que yo recuerde, que no se pueden poner de acuerdo para votar en bloque. Es obvio que la crisis que generó doña Tula dentro del partido, los puso en una posición en la que no esperaban nunca estar porque no tenían idea de como responder. Sin embargo, el resultado de la votación del primer día no sólo refleja la falta de liderazgo que el mismo secretario general Mulder reconoce, si no deja para la reflexión un par de cosas: por un lado, ¿el invitado Giampietri hace lo que le da la gana en el disciplinado partido del pueblo? ¿por qué la dispersión en el APRA ante el tema? es decir, más de diez meses han tenido para poder coordinar una decisión como bancada, y así evitar recurrir a la sanciones internas. Finalmente, afirma que Alan García es quien tiene que tomar la palabra para poner orden en casa.
Por nuestra parte, considero que a los ciudadanos nos queda dos cosas: establecer un efectivo sistema de vigilancia (al que felizmente han contribuído de alguna forma bastante saludable los medios de comunicación) y tener mucho más cuidado y responsabilidad con las personas que colocamos en el Congreso. Finalmente, quienes votamos somos nosotros… ¿a quién responsabilizar de la podredumbre entonces? ¿Es que queremos seguir pretendiendo ser ovejas, cuando hace rato dejamos de caminar en cuatro patas?
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