La frase polémica que ha originado el debate por el comercial de la USMP, me hace recordar lo que más o menos le suelo decir a un buen amigo egresado de la San Martín: “Cuando me soñé universitaria, no me soñé estudiando en la San Martín“. Cada uno con sus sueños, yo quería ser sanmarquina y dicho y hecho… ojo, esto sin ánimo de ofender a ninguna persona que estudie en dicha universidad, donde tengo y conservo muy buenos y respetables amigos y colegas, que saben que al menos en comunicaciones, tengo muchas críticas a su plan de estudios: al poco énfasis que ponen en formación humanística (igual que muchas otras universidades y carreras) y al desorden con el que me han contado, se lleva. Pero bueno, es como toda universidad, ¿no? San Marcos, Católica, UPC, ULima, Agraria, UNAC, UNFV, etc., etc., etc… ¿alguna es perfecta? Ja! Cada una tiene sus deficiencias y todas ellas en sus respectivos spots publicitarios se pintan como LA universidad, agarrándose de lo mejor que tiene cada una para ofrecer. Así es la publicidad, engañosa a veces.

Por ello, no me sorprende el spot de la San Martín, y sinceramente no esperaba encontrar un debate tan fuerte en la cholósfera. No me sorprende porque si repasamos la memoria, los comerciales universitarios, y sobre todo los de la mayoría de particulares recurren al argumento de “si no estudias aquí no eres nadie, o no vas a ser el mejor”, pero dicho al revés y de modo más bonito (recuerdan el de la UPC? Ese de los médicos entierran sus errores? o los de la USIL? ) . Y lamentablemente, en esa lógica de mercado, se corre el gran riesgo de ningunear, de una u otra forma, a quienes no se pueden pagar esas universidades, llegando a alimentar por lo bajo la exclusión/auto exclusión.

Lógica del mercado

Recuerdo que hace unos meses, en una entrevista de trabajo me dijo el productor: “lo que nosotros tenemos que lograr es que la competencia se quede sin nada, sin absolutamente nada”. Tal visión carnicera, fue uno de los motivos por lo que dije buenas noches, muchas gracias, pero me parece interesante esa anécdota para pensar bajo que concepto funciona la publicidad en el Perú, y como la consumimos nosotros.

En el caso del comercial de la San Martín, lo gracioso de este es que está hecho por los publicistas interesados por buscar la inclusión (eso dicen) y por ello tomo una frase del útero: Perdón, amigos de Toronja, ¿qué tiene que ver una cosa con la otra? Desde mi humilde punto de vista, aquí podría ver dos cosas, la primera es que, la cruda realidad nos muestra que un universitario, de cualquier universidad (aunque valgan verdades, algunas universidades pueden ofrecerte más oportunidades laborales en algunas carreras, por convenios u otros motivos) no está libre de trabajar de cualquier otra cosa que no tenga nada que ver con lo que había estudiado. Y la segunda es que no tiene nada de malo hacer armarios o poner curitas, si eso es parte del camino a ser profesional, o si es el derecho de piso que tienes que pagar, o si esa es la chamba que encontraste por el momento, o si esa es la chamba que te hace feliz, o si esa es la chamba que feliz o no te da de comer… el problema para mi, radica en el tono que se le da a la comparación entre “cuando soñaste ser (x) no te imaginaste (x)”

Gustavo Faverón dice que “El comercial de San Martín alude a las universidades malas y mediocres de las cuales el Perú está repleto. Y obviamente trata de distanciarse de ellas. (…) La San Martín no está hablando de carpinteros, está hablando de profesionales universitarios que se convierten en subempleados debido a la mala formación que se les da, así de simple“. La universidad no hace al alumno, sino muchos estudiantes de universidades estatales estaríamos condenados a quemarnos en las llamas de la mediocridad de por vida, ante las falencias teóricas y las pocas posibilidades prácticas que nos presentan nuestras casas de estudios.

Y claro, el enfoque que le quisieron dar es que te preparan mejor que en otras universidades, para cumplir tus “sueños profesionales”, pero cosas como la de filmar bautizos o construir un closet, o reparar radios… supongo que tal vez haya gente que vive de eso se pregunta que cuernos tiene de malo que filme bautizos para que la publicidad de una universidad lo ponga en un rango comparativo inferior. ¿La lógica de “quien estudió en la universidad es mejor que quien no”?

Hay muchas cosas cuestionables y satirizables en el comercial, por ejemplo, como dice la pluma desenvainada, “Un lugar común lo vemos en el sueño idealizado del spot, donde una chica, quien supuestamente ha alcanzado su meta, presenta una noticia desde la Casa Blanca (que viva el Perú).” ¿Eso quiere decir que buen periodista es sólo quien llega a salir del país? ¿La San Martín es una universidad exclusiva para estudiantes de periodismo que sueñen con trabajar en el extranjero? ¿El sueño máximo de un periodista es transmitir desde la puerta de la Casa Blanca? Disculpen el desvarío, uno se contagia…

El Paki sostiene que la gente está hiper sensible con el tema y que está viendo exclusión y discriminación por todos lados. Yo diría que no. ¿Intuímos qué dirían Bruce y Tanaka sobre el tema? Podemos ponernos a analizar de ahora en adelante no sólo este, sino muchos otros comerciales, a ver si sacamos algo más productivo de tanto análisis.

Al final, en la calle…

- Seas de la universidad que seas, si no la luchaste para conseguir chamba, fuiste super suertudo, tuviste buenísimos contactos o te la supiste buscar.
- No todos los que terminan ejerciendo su carrera u ocupando un buen puesto laboral lo hacen por mérito profesional. No todos los que no terminan la carrera al final no trabajan en lo que quieren. Y no todos los que trabajan en otra cosa que no tiene que ver con la carrera son malos profesionales.
- Al final, cuando uno tiene un sueño, si en realidad se lo cree, hace lo imposible por hacer que la realidad sea lo más parecido. Aunque en el camino para manejar un robot, hayas tenido que reparar radios antes.
- Hay gente conformista, eso ni dudarlo. De la San Martín, de la San Marcos, de la PUCP, de la Villa, etc., etc., etc., y no importa lo que esa gente se soñó, pues nunca se dio el trabajo de hacerlo realidad.
- Si uno soñó con reportear desde la puerta de la Casa Blanca y termina filmando bautizos…habrá que ver porque, ¿no? Pero supongo (y he visto) que poco tiene que ver en ello su alma mater.

Además de lo dicho, también dicen: El morsa, choledad privada, utero.tv (buenísimo, pero aunque es super gracioso, el final no era tan necesario), JAG, Hans

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