He escrito muy poco sobre Luis Castañeda Lossio. Lo evitaba para no escribir con el hígado, pero, en vista de la involución progresiva no sólo de los acontecimientos en los que el municipio limeño está involucrado, sino de las reacciones de nuestro alcalde, sería irresponsable copiar su actitud y guardar silencio. Claro, tal vez muy poca gente me escuche (lea), pero bajo esa lógica, este blog estaría cerrado.
Soy parte del grupo que quiere descubrir el misterio de la aprobación de Castañeda: es el político con mayor aceptación del público (83%) y es el que menos da la cara a la población. Y cuando da la cara, entendemos porque es mejor que se quede callado. ¿Podría explicar que quería decir al referirse a quienes lo critican como “gente de mentalidad pequeña, mentalidad de bodeguero”? Digo, que me lo explique a mi, que mi madre tiene una bodega con la que paró la casa, que se lo explique a los Wong, que empezaron en una bodega en una esquina de Miraflores, y a otros tantos bodegueros y bodegueras de la vía Expresa de Lima…balnearios y pueblos jóvenes.
El caso es que si un bodeguero se dedica administrar su bodega de la mejor forma posible, el alcalde debería dedicarse a administrar la ciudad de la mejor manera posible. Es claro que meterse en política no es sencillo, que ostentar un cargo no es fácil, pero si no les va a gustar escuchar críticas, ¿para que se meten a un cargo público, dónde la ciudadanía y los medios están en la libertad (y en la necesidad) de evaluar su gestión? Como todo ser humano, supongo que le es muy difícil reconocer sus errores, pero lamentablemente como representante de la comuna limeña, y responsable de las obras que en ella se (des)hacen, un poco de modestia, una rápida corrección y un mejor planeamiento de obras, no caería mal.
La vía sin vías
Tema ya harto manoseado, pero a pesar del manoseo nadie entiende: Porque en vez de comprar buses que se adecúen a la autopista ya existente, ha querido modificar la autopista para la llegada de otros buses (Fabber). Porque las nuevas “estaciones” no cuenten con escaleras para subir o bajar de los paraderos al puente respectivo (¿Haremos puenting?). Porque estando en abril 2008, y en vista que ya pasaron más de diez meses del cierre de la vía, no haya vistas de que los trabajos culminen, y peor aún, se sigan cerrando las salidas e importantes avenidas cercanas.
El romper puntos claves en toda la ciudad al mismo tiempo no lo hace mejor alcalde. Al contrario. El romper parte del campus de la Universidad de San Marcos, mucho menos (bueno, ahí es otro problema con las autoridades que tenemos en San Marcos). El pretender darnos una clase de biología y parasitología, cuando se refiere a algunos de sus críticos, mucho menos.
Los errores en los que está cayendo el alcalde no pueden salvarse con los argumentos primariosos de Fabiola Morales: “Si no fuera audaz, no habría llevado adelante los hospitales de la solidaridad, la construcción de escaleras en pueblos jóvenes, y el establecimientos de parques en sectores deprimidos”. Le faltó mencionar las piletas de los $13 millones, Es decir, seguimos bajo la lógica de “al menos hace obras”, sin tomar en cuenta que no es suficiente, y en este caso no es apropiado para satisfacer otras necesidades tiene la población. El problema es que a veces ni la población sabe que las tiene. Propongo que se mida el nivel de contaminación (del aire y sonora) que se origina a la salida de la Vía Expresa y a la entrada de Habich al medio día o a las 6 p.m. y tendremos una muestra de cuanto estamos perdiendo por las obras municipales los ciudadanos, esos que (ir)responsablemente marcamos papelitos en época electoral, y luego pretendemos olvidar lo que marcamos.
Recontra mal pensada
Que sea Luis Castañeda quien lleva Hopitales de la Solidariad al sur y norte del Perú, y luego que Marco Parra salga a decir que Castañeda tiene presencia nacional, y que es “lider” demuestra tres cosas: que Marco Parra no tiene idea del significado de la palabra lider (sería bueno que por lo menos usara la rae), que Marco Parra está haciendo algo más que responder críticas, y que Marco Parra habla (¿?) y no Castañeda, porque es el último quien necesita quedar limpio para las próximas elecciones del 2011
La licitación de los buses ha sido suspendida, al mejor estilo de los patrulleros del MINITER. Y al mejor estilo de trato al MININTER no hay mayor voz de parte de la bancada oficilaista sobre el tema (¿Será que están perfilando un candidato independiente?). Sin embargo, el alcalde ha sido citado a la Comisión de Fiscalización del Congreso por las irregulares y ahora anuladas licitaciones, que ahora ¿cuánto demoraran en llevarse a cabo? Demora más hacerlas que deshacerlas, pero a este paso, ¿realmente estará acabada la vía expresa y las demas pistas para el APEC de noviembre? ¿Y qué impresión se llevaran quienes vengan al ALCUE? Si añadimos a esto los 29 distritos que pronto entraran en remodelación, pues creo que el mundo verá a Lima tal como es: fraccionada.
Retomando. Otro problema mayor que viene arrastrando Castañeda es el de las revisiones técnicas, . Pero parece que por ahí ya recibió una ayudita cuando el Congreso, inocentemente, hizo que el asunto de las revisiones pasara a cargo del Ministerio de Transportes. La explicación de las inconsistencias legales del municipio frente a Lidercon, luego de que un fallo del Tribunal Arbitral de la Cámara de Comercio de Lima ordenara el “reinicio inmediato” de las revisiones técnicas “en resguardo de la salud y seguridad de los ciudadanos y el medio ambiente“, a revisarla en el Tercer Piso.
Lamentablemente, como dijo la encuesta del mercio, Castañeda se mantiene en la punta de las encuestas en la perspectiva al 2011. Con la esperanza de que los ciudadanos establezcamos parámetros más claros para aprobar la gestión de los representantes públicos (será que tal vez necesitamos buscar algún parámetro para ello?) y mejoremos nuestra participación en los asuntos públicos, seguimos rumbo al 2011, rumbo al APEC y rumbo a la Vía Expresa para ir al trabajo.
Más enlaces (más) recomendables: El morsa, Menos canas, Politikeando Perú
Para quienes hemos olvidado la voz de nuestro alcalde, aquí un viejo video, lleno de viejos argumentos.
TAGS: Municipalidad de Lima licitaciones vía expresa Luis Castañeda Lossio piletas pistasescaleras incompetencia
Abril 2, 2008 at 8:09 am
Buen blog!! Saludos
Abril 2, 2008 at 9:41 am
Saludos
Lo de Luis Castañeda Lossio no tiene nombre (o todos los nombres son malsonantes, según cómo se mire), y es increíble que cuente con esa aprobación tan alta teniendo en cuenta el tipo de gestión que lleva a cabo (”pero al menos hace obra” dicen…). Miedo me da.
En fin, grandísima entrada S. Catalina.
Hasta luego
Abril 2, 2008 at 5:23 pm
Luego de leer este buen post, me sigo preguntando porque el evidente mal manejo de una ciudad con huecos, sin control del tráfico, sin un plan de seguridad ciudadana tiene tanta aprobación. Creo que dice mucho de los limeños y de su interés por la ciudad. Y ello me preocupa aún más.
Abril 3, 2008 at 8:21 pm
Te preguntas porque tiene tanta popularidad Castañeda y respondo: Porque tiene un equipo de imagen -compuesta por periodistas rentados-, porque tenemos congresistas que no investigan cuando tienen información que lo involucra, porque la población relaciona mucho el defecto de no hablar con trabajador.
Estoy convencido, de que existe una GRAN MAFIA en la MML, que tiene nacimiento en antiguas empresas formadas por ellos mismos, que estan metidos desde las FFAA, MINSA, PETROPERU, etc, que incluso incluye a vecinos de su “barrio”, con familiares que estan en el extranjero, con abogados ex socios de empresas, con gente que estuvo involucrado en la mafia montesinista, etc.
Lo que veo en la MML es el cambio de moco por baba, pero estoy por seguro que tarde o temprano todo se sabrá.
Saludos
Angel Arbañil
Alumno de la UTEA
Abril 4, 2008 at 6:54 am
Se agradecen los comentarios. Pero con respecto a la aprobación de Castañeda…algo mal estamos (estábamos) haciendo los periodistas, los comunicadores, al no hacer ver publicamente, con la contundencia necesaria, los errores de Castañeda.
A pesar de la poca credibilidad que le otorgo a las encuestas, espero ver las próximas, a ver como le va a Luchito, después de este despelote que ha hecho eco en casi todos los medios.
Igual, con o sin mafia, seguiremos tentando respuestas, no con el afan de enterrar al alcalde, sino de ejercer nuestro derecho a la vigilancia.
Abril 4, 2008 at 5:26 pm
Y te veré protestando de por qué nos han quitado un espacio tan valorable en San Marcos?
Bueno sabes como pienso; de hecho que lo de la “mentalidad de bodegueros” no le ha quedado claro a nadie… y que las obras se están retrasando; pero se están haciendo, jode sí ; para ir a juerguearme me tardo demasiado hasta llegar a Miraflores o Barranco… pero no creo que nadie diga que no deben de hacerse; esperemos un poco más y si no responde a las espectativas… las encuestas tendrán que hablar
Abril 4, 2008 at 5:33 pm
Más que fijo que me ves protestando JC.
Nadie dice que no se hagan obras, pero vamos a la improvisaciòn, ineficiencia, ineficacia y poco respeto al ciudadano. El hacer por hacer no es un criterio aceptable, ni en el kinder!
Deberías ver como tarda la gente que tiene que transitar por la AQP o la vía Expresa a diario, no sólo los fines de semana.
Abril 4, 2008 at 7:57 pm
Catalina:
Sobre tu comentario anterior, referido a como la prensa y los ciudadanos no cubren a Lima, creo que es valida la referencia de Fernando Vivas de ayer, de la cual solo pongo un parrafo:
“Por supuesto, mi simplona teoría tiene un complemento técnico. Castañeda se prodiga en dosis exactas, ni mucho que se queme ni poco que no alumbre. Prefiere hacerlo virtual y gráficamente que oral y escénicamente, como García. El alcalde desprecia esa tradición de ágora pública de la política, pero sí cumple con una tradición reciente o, mejor dicho, un vicio, de la politiquería municipal: rubrica con su nombre y su sonrisa todas las obras financiadas con la plata de los vecinos. Pero, claro, este ilegítimo autobombo no ha despertado siquiera una campaña educativa de alguna de las tantas ONG con sede en Lima, pero consagradas a los grandes problemas nacionales. Con lo que volvemos a mi teoría: Por ponernos a ‘pensar país’, Lima y su alcalde se nos pasan por las narices”.
Y sobre el último punto, un ejemplo pequeño, pero que ilustra bien. En visperas de Navidad y Año Nuevo, a la Municipalidad de mi distrito se les ocurrió arreglar las veredas de mi calle, que estaban bien maltrechas. Sin embargo, se notaba que no había planificación en hacer las obras. Se demoraron 1 mes (!!) en componer 3 calles y se hubieran demorado mas si es que los vecinos nos quejábamos. Sin duda, todos consideramos a la obra importante, pero la improvisación hace, a veces, más daño que la ausencia de obras físicas.
Abril 5, 2008 at 1:23 am
Castañeda tiene alta aprobación por dos cosas, primero gracias a nuestra mentalidad muy peruana de “roba, pero al menos hace obras”, porque sus obras son plausibles (y grandes y hasta asistencialistas), como en Roma, para el vulgo “pan y circo”. Y por otro lado porque es mudo. Sino compárenlo con su vecino del costado, Alan habla, y no hace obras y ya ven como va en las encuestas.
Castañeda está administrando el ornato de Lima, a mi parecer, no tan mal, es decir, lo criticable es lo poco transparente de los presupuestos, y la demora sospechosa, más no las obras en sí.
Lima está modernizándose y eso molesta a quienes están acostumbrados a la rutina del día a día, y a todos (muy humanos) a quienes los cambios nos chocan, pidamos transparencia, tolerancia y sobre todo diálogo(vendría bien un Cabildo Abierto, no?) eso es lo que le falta al chiclayano.
Saludos!
Abril 5, 2008 at 6:38 am
Habría que hacer dos balances respecto a los períodos municipales de Castañeda. Primero, lo que hace la Municipalidad de Lima, y también lo que sucede en Lima durante estos períodos que no depende de dicha municipalidad.
La Municipalidad de Lima, por distribución de funciones, no debe cumplir solo el rol de hacer obras públicas en el Cercado de Lima, sino también en otros distritos de la capital. Ahora, cuando hace estos trabajos, ¿con quién coordina? Me parece que con nadie. No existe un trabajo con las municipalidades distritales, equipos de urbanistas y arquitectos, y mucho menos con las organizaciones barriales civiles. Quizá esto explique el enorme caos de su trabajo.
En este mismo punto, hay algunos hitos importantes de Castañeda: la modernización del transporte público y la construcción de obras públicas pensadas para el futuro. Sobre él transporte, llama la atención el largo tiempo que llevan aprobadas las medidas de cambio sin que se hagan efectivas realmente. Como para sospechar y comentar luego.
Sobre las obras públicas, pues no están pensadas coherentemente. Por ejemplo, miles de escaleras facilitan el acceso a asentamientos humanos a donde la llegada del agua sería demasiado costosa, y lo más rentable y justo para todos (sobre todo para los pobladores de esas zonas), sería pensar en un plan de reubicaciones.
Digo esto para no hablar de un circuito del agua que es un insulto a la identidad de una ciudad que es un desierto, y un despilfarro huachafo.
Si bien estos son errores propios de la Municipalidad, el caos de Lima depende más de otros errores durante la gestión de Castañeda, que no le competen directamente. Las nuevas zonificaciones urbanas no guardan ninguna lógica, con barrios como Monterrico donde la creciente densidad poblacional no permitirá que sus avenidas sean capaces para albergar a sus pobladores. Las consecuencias, que ya se ven, serán catastróficas en pocos años.
Ahora, la norma urbana dice que un edificio solo puede tener una altura del doble de extensión de la pista que tenga en frente. Esto no se cumple en ningún distrito de Lima, y las licencias de construcción las otorgan las municipalidades distritales. El error es suyo, el problema de Lima es de su tremenda responsabilidad. Existe una enorme desidia por parte de estas municipalidades en trazar planes concertados con las municipalidades vecinas. En vez de eso, se enfrascan en disputas legales por concepto de arbitrios, como la de San Juan de Miraflores y Surco, o Los Olivos e Independencia.
Las rejas, los rompemuelles y las tranqueras ilegales son otro aspecto nefasto de Lima, responsabilidad primero de la ciudadanía que los construye, y luego de las municipalidades que no las fiscalizan para no hacerse problemas electorales futuros.
Finalmente, programas como Mi vivienda destrozan la lógica urbanísitica de cualquier ciudad, condenando a la escasa clase media a vivir en departamentos enanos, sin espacios comunes, y con paredes de papel.
Lima es, culturalmente, la unión de lo múltiple. Diversa y mucho más compleja que la lógica dual de “Espacios ricos vs. Espacios pobres”, y que tuvo variados desarrollos urbanísticos. Sin embargo, los sucesivas y concatenados errores de gestión municipal la convierten en un espacio de conflicto, de ruido mental, que no permite un libre tránsito ni espacios para los propios pensamientos.
El alcalde de Lima viene haciendo una gestión con más bajas que altas. Pero el problema de la ciudad no es solo su culpa, sino de diversas instituciones y su trabajo, quizá adrede y corruptamente, no coordinado. Finalmente, ¿dónde estamos nosotros construyendo un mejor lugar para vivir?
Abril 12, 2008 at 2:49 am
Castañeda es un tipo soberbio, que cree que nadie puede decirle nada y criticarlo. Además de eso es intolerante. Me parece que tiene modales poco democráticos, y eso es peligroso.
Sobre la falsa aprobación que tiene este político, es porque la derecha lo promueve a más no poder. Aquí una explicación válida, tomada de una columna de César Hildebrandt: http://diariolaprimeraperu.com/online/noticia.php?IDnoticia=14010
Saludos.