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Me pregunto que cosa pueden hablar Gorki Tapia y winston Orrillo. En las pocas clases que llevé con ellos, nunca les escuché nada interesante. Igual, la invitación está abierta.

La noticia del día: cayó Jesús Sosa. El último de los Colinas que aun estaba libre. También conocido como Kerosene, por ser experto en calcinar cadáveres y desaparecer gente. Fuente principal de Ricardo Uceda en su libro Muerte en el Pentagonito. En fin, uno de los hombres más buscados del país, que con una lógica casi senderista hizo y deshizo la vida de decenas de personas.

Este señor que hoy gritó frente a cámaras que Fujimori es inocente y que su trabajo fue defender al Estado, tendrá que explicar como defendá al Estado asesinando y cremando a cientos de en el complicado territorio ayacuchano. Lo primero que debe reconocer Sosa es que hizo un muy mal trabajo de inteligencia. Es decir. Según la definición de Servicio de Inteligencia, el trabajo de éste consiste en “esencialmente, obtener información para contribuir a salvaguardar los intereses del Estado, su integridad y su seguridad territorial”, y no en asesinar gente en interrogatorios.

Algunas interrogantes:

– ¿Por qué justo ahora, en pleno juicio a Fujimori, aparece Sosa, casi gritando a voz en cuello (casi al igual que el acusado) que el ex presidente es inocente, que no sabía absolutamente nada del Grupo Colina? ¿Tiene alguna forma de demostrarlo? Sinceramente, muero por escuchar sus argumentos para defender este punto.

– ¿O es que estamos siendo demasiado mal pensados, o es que Sosa tenía que caer si o si por estas fechas?

– ¿Por qué Sosa se mostraba tan relajado frente a las cámaras? Si es cierto lo que dijo hoy Rosa María en su programa, y Sosa pedía dinero a cambio de una declaración, ¿se le podría estr ofreciendo algo a cambio de su testimonio? Apunte: el fiscal Peláez ha dicho que Sosa testificará en el juicio a Fujimori, a pesar de que el tiempo para la pertinente presentación de testigos ha pasado.

Sosa, el del Pentagonito

Una frase del libro de Uceda que me retumba hasta hoy en la cabeza, es la que se ubica como descripción de una foto de Sosa, donde dice “Jesús Sosa, cuando todavía no había matado a nadie“. Cuenta la historia que hace 25 años, cuando el Perú se encontraba más fragmentado, desequilibrado y caótico que ahora, Jesús Sosa fue destacado a Ayacucho. Según su propia versión (otra vez me remito al libro), ahí empezó su carrera de cremador. Y el resto es historia conocida.

Escuchar a Sosa diciendo “yo he peleado por mi país”, es un argumenteo que ya hemos escuchado antes, un millón de veces. Sin embargo, algo que los procesados escucharan un millón de veces más, es que nada justifica sacrificar la vida de inocentes. Colina en pleno no contribuyó para nada al proceso de pacificación, ni a la derrota del terrorismo. Sosa, con su trabajo en Ayacucho, en la zona más complicada del conflicto en ese entonces, con sus métodos tampoco. Es cierto que la consigna era dispara o te disparan. Pero Sosa no tenía por qué dispararle a tanta gente inocente.

Ojo, con esto no quiero con este comentario justificar los asesinatos de ninguna índole, sólo que sería imposible no reconocer el complicado contexto al que se enfrentaron las FF.AA, sin dejar de reconocer tampoco que la reacción de muchos (como Sosa) fue terriblemente equivocada. Errores mortales.
El país está escribiendo uno de sus capítulos más importantes en cuanto a justicia y en cuanto al enriquecimiento de nuestraa memoria histórica. ¿Cómo se come eso? Bueno, es algo que tenemos que aprender. Por el momento, con suspicacias o no de por medio, la caida de Sosa y sus posteriores declaraciones, nos llaman a estar atentos al desarrollo de los acontecimientos.

Más en la blogósfera peruviana.

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He escrito muy poco sobre Luis Castañeda Lossio. Lo evitaba para no escribir con el hígado, pero, en vista de la involución progresiva no sólo de los acontecimientos en los que el municipio limeño está involucrado, sino de las reacciones de nuestro alcalde, sería irresponsable copiar su actitud y guardar silencio. Claro, tal vez muy poca gente me escuche (lea), pero bajo esa lógica, este blog estaría cerrado.

Soy parte del grupo que quiere descubrir el misterio de la aprobación de Castañeda: es el político con mayor aceptación del público (83%) y es el que menos da la cara a la población. Y cuando da la cara, entendemos porque es mejor que se quede callado. ¿Podría explicar que quería decir al referirse a quienes lo critican como “gente de mentalidad pequeña, mentalidad de bodeguero”? Digo, que me lo explique a mi, que mi madre tiene una bodega con la que paró la casa, que se lo explique a los Wong, que empezaron en una bodega en una esquina de Miraflores, y a otros tantos bodegueros y bodegueras de la vía Expresa de Lima…balnearios y pueblos jóvenes.

El caso es que si un bodeguero se dedica administrar su bodega de la mejor forma posible, el alcalde debería dedicarse a administrar la ciudad de la mejor manera posible. Es claro que meterse en política no es sencillo, que ostentar un cargo no es fácil, pero si no les va a gustar escuchar críticas, ¿para que se meten a un cargo público, dónde la ciudadanía y los medios están en la libertad (y en la necesidad) de evaluar su gestión? Como todo ser humano, supongo que le es muy difícil reconocer sus errores, pero lamentablemente como representante de la comuna limeña, y responsable de las obras que en ella se (des)hacen, un poco de modestia, una rápida corrección y un mejor planeamiento de obras, no caería mal.

La vía sin vías

Tema ya harto manoseado, pero a pesar del manoseo nadie entiende: Porque en vez de comprar buses que se adecúen a la autopista ya existente, ha querido modificar la autopista para la llegada de otros buses (Fabber). Porque las nuevas “estaciones” no cuenten con escaleras para subir o bajar de los paraderos al puente respectivo (¿Haremos puenting?). Porque estando en abril 2008, y en vista que ya pasaron más de diez meses del cierre de la vía, no haya vistas de que los trabajos culminen, y peor aún, se sigan cerrando las salidas e importantes avenidas cercanas.

El romper puntos claves en toda la ciudad al mismo tiempo no lo hace mejor alcalde. Al contrario. El romper parte del campus de la Universidad de San Marcos, mucho menos (bueno, ahí es otro problema con las autoridades que tenemos en San Marcos). El pretender darnos una clase de biología y parasitología, cuando se refiere a algunos de sus críticos, mucho menos.

Los errores en los que está cayendo el alcalde no pueden salvarse con los argumentos primariosos de Fabiola Morales: Si no fuera audaz, no habría llevado adelante los hospitales de la solidaridad, la construcción de escaleras en pueblos jóvenes, y el establecimientos de parques en sectores deprimidos”. Le faltó mencionar las piletas de los $13 millones, Es decir, seguimos bajo la lógica de “al menos hace obras”, sin tomar en cuenta que no es suficiente, y en este caso no es apropiado para satisfacer otras necesidades tiene la población. El problema es que a veces ni la población sabe que las tiene. Propongo que se mida el nivel de contaminación (del aire y sonora) que se origina a la salida de la Vía Expresa y a la entrada de Habich al medio día o a las 6 p.m. y tendremos una muestra de cuanto estamos perdiendo por las obras municipales los ciudadanos, esos que (ir)responsablemente marcamos papelitos en época electoral, y luego pretendemos olvidar lo que marcamos.

Recontra mal pensada

Que sea Luis Castañeda quien lleva Hopitales de la Solidariad al sur y norte del Perú, y luego que Marco Parra salga a decir que Castañeda tiene presencia nacional, y que es “lider” demuestra tres cosas: que Marco Parra no tiene idea del significado de la palabra lider (sería bueno que por lo menos usara la rae), que Marco Parra está haciendo algo más que responder críticas, y que Marco Parra habla (¿?) y no Castañeda, porque es el último quien necesita quedar limpio para las próximas elecciones del 2011

La licitación de los buses ha sido suspendida, al mejor estilo de los patrulleros del MINITER. Y al mejor estilo de trato al MININTER no hay mayor voz de parte de la bancada oficilaista sobre el tema (¿Será que están perfilando un candidato independiente?). Sin embargo, el alcalde ha sido citado a la Comisión de Fiscalización del Congreso por las irregulares y ahora anuladas licitaciones, que ahora ¿cuánto demoraran en llevarse a cabo? Demora más hacerlas que deshacerlas, pero a este paso, ¿realmente estará acabada la vía expresa y las demas pistas para el APEC de noviembre? ¿Y qué impresión se llevaran quienes vengan al ALCUE? Si añadimos a esto los 29 distritos que pronto entraran en remodelación, pues creo que el mundo verá a Lima tal como es: fraccionada.

Retomando. Otro problema mayor que viene arrastrando Castañeda es el de las revisiones técnicas, . Pero parece que por ahí ya recibió una ayudita cuando el Congreso, inocentemente, hizo que el asunto de las revisiones pasara a cargo del Ministerio de Transportes. La explicación de las inconsistencias legales del municipio frente a Lidercon, luego de que un fallo del Tribunal Arbitral de la Cámara de Comercio de Lima ordenara el “reinicio inmediato” de las revisiones técnicas “en resguardo de la salud y seguridad de los ciudadanos y el medio ambiente“, a revisarla en el Tercer Piso.

Lamentablemente, como dijo la encuesta del mercio, Castañeda se mantiene en la punta de las encuestas en la perspectiva al 2011. Con la esperanza de que los ciudadanos establezcamos parámetros más claros para aprobar la gestión de los representantes públicos (será que tal vez necesitamos buscar algún parámetro para ello?) y mejoremos nuestra participación en los asuntos públicos, seguimos rumbo al 2011, rumbo al APEC y rumbo a la Vía Expresa para ir al trabajo.

Más enlaces (más) recomendables: El morsa, Menos canas, Politikeando Perú

Para quienes hemos olvidado la voz de nuestro alcalde, aquí un viejo video, lleno de viejos argumentos.

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La frase polémica que ha originado el debate por el comercial de la USMP, me hace recordar lo que más o menos le suelo decir a un buen amigo egresado de la San Martín: “Cuando me soñé universitaria, no me soñé estudiando en la San Martín“. Cada uno con sus sueños, yo quería ser sanmarquina y dicho y hecho… ojo, esto sin ánimo de ofender a ninguna persona que estudie en dicha universidad, donde tengo y conservo muy buenos y respetables amigos y colegas, que saben que al menos en comunicaciones, tengo muchas críticas a su plan de estudios: al poco énfasis que ponen en formación humanística (igual que muchas otras universidades y carreras) y al desorden con el que me han contado, se lleva. Pero bueno, es como toda universidad, ¿no? San Marcos, Católica, UPC, ULima, Agraria, UNAC, UNFV, etc., etc., etc… ¿alguna es perfecta? Ja! Cada una tiene sus deficiencias y todas ellas en sus respectivos spots publicitarios se pintan como LA universidad, agarrándose de lo mejor que tiene cada una para ofrecer. Así es la publicidad, engañosa a veces.

Por ello, no me sorprende el spot de la San Martín, y sinceramente no esperaba encontrar un debate tan fuerte en la cholósfera. No me sorprende porque si repasamos la memoria, los comerciales universitarios, y sobre todo los de la mayoría de particulares recurren al argumento de “si no estudias aquí no eres nadie, o no vas a ser el mejor”, pero dicho al revés y de modo más bonito (recuerdan el de la UPC? Ese de los médicos entierran sus errores? o los de la USIL? ) . Y lamentablemente, en esa lógica de mercado, se corre el gran riesgo de ningunear, de una u otra forma, a quienes no se pueden pagar esas universidades, llegando a alimentar por lo bajo la exclusión/auto exclusión.

Lógica del mercado

Recuerdo que hace unos meses, en una entrevista de trabajo me dijo el productor: “lo que nosotros tenemos que lograr es que la competencia se quede sin nada, sin absolutamente nada”. Tal visión carnicera, fue uno de los motivos por lo que dije buenas noches, muchas gracias, pero me parece interesante esa anécdota para pensar bajo que concepto funciona la publicidad en el Perú, y como la consumimos nosotros.

En el caso del comercial de la San Martín, lo gracioso de este es que está hecho por los publicistas interesados por buscar la inclusión (eso dicen) y por ello tomo una frase del útero: Perdón, amigos de Toronja, ¿qué tiene que ver una cosa con la otra? Desde mi humilde punto de vista, aquí podría ver dos cosas, la primera es que, la cruda realidad nos muestra que un universitario, de cualquier universidad (aunque valgan verdades, algunas universidades pueden ofrecerte más oportunidades laborales en algunas carreras, por convenios u otros motivos) no está libre de trabajar de cualquier otra cosa que no tenga nada que ver con lo que había estudiado. Y la segunda es que no tiene nada de malo hacer armarios o poner curitas, si eso es parte del camino a ser profesional, o si es el derecho de piso que tienes que pagar, o si esa es la chamba que encontraste por el momento, o si esa es la chamba que te hace feliz, o si esa es la chamba que feliz o no te da de comer… el problema para mi, radica en el tono que se le da a la comparación entre “cuando soñaste ser (x) no te imaginaste (x)”

Gustavo Faverón dice que “El comercial de San Martín alude a las universidades malas y mediocres de las cuales el Perú está repleto. Y obviamente trata de distanciarse de ellas. (…) La San Martín no está hablando de carpinteros, está hablando de profesionales universitarios que se convierten en subempleados debido a la mala formación que se les da, así de simple“. La universidad no hace al alumno, sino muchos estudiantes de universidades estatales estaríamos condenados a quemarnos en las llamas de la mediocridad de por vida, ante las falencias teóricas y las pocas posibilidades prácticas que nos presentan nuestras casas de estudios.

Y claro, el enfoque que le quisieron dar es que te preparan mejor que en otras universidades, para cumplir tus “sueños profesionales”, pero cosas como la de filmar bautizos o construir un closet, o reparar radios… supongo que tal vez haya gente que vive de eso se pregunta que cuernos tiene de malo que filme bautizos para que la publicidad de una universidad lo ponga en un rango comparativo inferior. ¿La lógica de “quien estudió en la universidad es mejor que quien no”?

Hay muchas cosas cuestionables y satirizables en el comercial, por ejemplo, como dice la pluma desenvainada, “Un lugar común lo vemos en el sueño idealizado del spot, donde una chica, quien supuestamente ha alcanzado su meta, presenta una noticia desde la Casa Blanca (que viva el Perú).” ¿Eso quiere decir que buen periodista es sólo quien llega a salir del país? ¿La San Martín es una universidad exclusiva para estudiantes de periodismo que sueñen con trabajar en el extranjero? ¿El sueño máximo de un periodista es transmitir desde la puerta de la Casa Blanca? Disculpen el desvarío, uno se contagia…

El Paki sostiene que la gente está hiper sensible con el tema y que está viendo exclusión y discriminación por todos lados. Yo diría que no. ¿Intuímos qué dirían Bruce y Tanaka sobre el tema? Podemos ponernos a analizar de ahora en adelante no sólo este, sino muchos otros comerciales, a ver si sacamos algo más productivo de tanto análisis.

Al final, en la calle…

– Seas de la universidad que seas, si no la luchaste para conseguir chamba, fuiste super suertudo, tuviste buenísimos contactos o te la supiste buscar.
– No todos los que terminan ejerciendo su carrera u ocupando un buen puesto laboral lo hacen por mérito profesional. No todos los que no terminan la carrera al final no trabajan en lo que quieren. Y no todos los que trabajan en otra cosa que no tiene que ver con la carrera son malos profesionales.
– Al final, cuando uno tiene un sueño, si en realidad se lo cree, hace lo imposible por hacer que la realidad sea lo más parecido. Aunque en el camino para manejar un robot, hayas tenido que reparar radios antes.
– Hay gente conformista, eso ni dudarlo. De la San Martín, de la San Marcos, de la PUCP, de la Villa, etc., etc., etc., y no importa lo que esa gente se soñó, pues nunca se dio el trabajo de hacerlo realidad.
– Si uno soñó con reportear desde la puerta de la Casa Blanca y termina filmando bautizos…habrá que ver porque, ¿no? Pero supongo (y he visto) que poco tiene que ver en ello su alma mater.

Además de lo dicho, también dicen: El morsa, choledad privada, utero.tv (buenísimo, pero aunque es super gracioso, el final no era tan necesario), JAG, Hans

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Me resisto a llamarlo megajuicio. Y no porque no crea que sea una grandiosa oportunidad para demostrar que la justicia puede existir, no es que no valore lo trascendental que es para el país que se pueda establecer la responsabiliadad política en casos de violación a los DD.HH y la sanción más estricta en casos de corrupción. Es por simpre afán de no alimentar el show mediático que al principio se armara ante este juicio.

Show del que es responsable el acusado por el célebre “Soy inocente” que siguió al “Aquí mando yo” del doctor César San Martín

Esto hace ya más de tres meses. Desde entonces mucha agua ha corrido por el río y muchos testigos han pasado por el banquillo. Desde el “inexistente” Santiago Martín Rivas, hasta Gustavo Gorriti, pasando por casi todos los agentes del que en vida fuera el Grupo Colina, jefes del SIE, SIN y reputados periodistas de investigación. Todos ellos han expuesto lo mejor de su repertorio, donde los pro fujimoristas y los antifujimoristas, siempre encuentran de que agarrarse.

Una mirada simplista puede decir que “es la palabra de unos contra la de otros.” Sin embargo, a quien me dijo eso hace pocos días, le respondo: No, no es tan sencillo. Hay pruebas y testigos de que existió una matanza en Barrios Altos y que murieron estudiantes inocentes en la Universidad La Cantuta, a manos de un grupo armado. Eso es contundente. Por otro lado, es imposible que se haya fabricado una historia tan exacta como la de La Cantuta, y se haya obligado a mentir a todo un destacamento. Si bien es cierto que en este juicio salen a la luz muchas contradicciones sobre la memoria, por parte de todos los involucrados, es cierto también que más son los acuerdos que los desacuerdos entre los diversos testimonios que involucran a “las más altas esferas”.

Como pasa el tiempo (Y también los argumentos)

El argumento de la defensa lo destruye la misma defensa, al caer en una probada contradicción y confirmar lo dicho por Keiko Fujimori (que es innegable que Colina existió). Así tiran al tacho y quitan toda credibilidad a uno de sus testigos importantes: Santiago Martin Rivas (entre otros). Entonces, si le quitan credibilidad a su testigo…¿cuál es su defensa? La manoseada estrategia del buen tonto es imposible de creer. En ese sentido, concuerdo con algo que hace unos meses se dijo en el tercer piso: deberían hacerle caso al director del diario La Razón, Uri Ben Schmuel, (y a Mefistófeles):

¿Y qué es lo que debería decir Fujimori en vez de “no me acuerdo” o “desconozco”, dando así la impresión, además, que trata de lavarse las manos tirando la pelota a los militares de los cuales era su comandante supremo? Debería decir: “Sepan todos que muchos países democráticos tienen grupos especiales para neutralizar terroristas. Las eliminaciones selectivas no son violaciones a los derechos humanos sino por el contrario un medio eficaz y moral que permite al Estado defenderse de quienes quieren sembrar la muerte y la destrucción.

Es decir, me quedo con que no debería hacerse el tercio y reconocer que esa fue parte de su estrategia, no necesariamente planeada por él, pero aceptada y avalada. Y se equivocó. ¿Los resultados de las acciones del Grupo Colina fueron trascendentales para la lucha contra el terrorismo? No, en lo más mínimo, al contrario. Mostraron lo bien que podían ejecutar, pero con un pésimo trabajo de inteligencia de por medio. El Grupo Colina no desactivó la cúpula de Sendero, no atrapó a Abimael Guzmán, y no estuvo (como grupo) en zonas de emergencía, dónde casi siempre era imposible diferenciar quien es quien y donde salvar el pellejo era la consigna (ojo, esto no justifica masacres como la de Cayara o Accomarcca, etc.).

Hay algo que he ido confirmando en cuanto avanza el juicio: la lucha contra el terrorismo siguió caminos inciertos, y las medidas tomadas no fueron, precisamente, las más adecuadas. El Estado, sus representantes, en nombre de la institucionalidad no pueden responder con medidas pasionales, ni bajo un código de Hammurabi mal aplicado, sino de manera inteligente, programática, respetando y preservando la vida del inocente. Como se desprende de una inteligente editorial de Augusto Álvarez Rodrich: el orden público no puedee ser un valor supremo al que se subordina, incluso, a la vida humana.

Fujimori tiene que responder por estos y otros errores garrafales cometidos bajo su mando (o su comando), pues cada vez es más obvio que si un grupo como Colina, no escapó ni a la prensa ni a murmullos de oficina en el Pentagonito, tampoco ha podido escapar del conocimiento de todos los altos mandos, sobre todo después de la dichosa felicitación presidencial, prueba tan contundente como el video de Jara y Martin Rivas, diga lo que diga este último. A menos que todos los altos mandos sean, como diría Alan García, unos soberanos idiotas.

¿Cuestiones de popularidad?

Justamente, el presidente García acaba de declarar en Japón, que reconoce los méritos del gobierno de Fujimori, como eliminar la inflación – en la que él nos dejó sumergidos – y luchar contra el terrorismo (con discutibles tácticas). En el colmo de la franelería declaró que “somos un país que ha dejado que un japonés sea su presidente. Esto prueba que Perú tiene confianza en Japón”. Si esa declaración le sube los puntos en Japón, ¿se los bajará en el Perú?

Declaración tan desatinada como la de Jorge Del Castillo, nuestro amnésico Primer Ministro – que el día de su testimonio en el juicio dio muestras de una prodigiosa memoria que le hizo falta en el caso Pandolfi – quien respondió al pedido de observadores internacionales, sobre la necesidad de emitir el juicio en el señal abierta, con la sentencia “dependerá del rating”, pues probablemente la gente preferiría ver un noticiero a esa hora. ¿Será? ¿Ya hicieron su estudio de mercado, o qué? no pecaré de maliciosa… sólo estaremos atentos. Pero déjeme decirle, humildemente, señor Del Castillo, que hay mucha más gente interesada, de la que usted y su cuestionable imaginación, podrían contar.

Para ver el juicio por internet, Terra.tv

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Un año más de uno de mis personajes favoritos. 46 años desde la primera vez que Quino dibujó a Mafalda, la niña que más de cuatro décadas después no deja de hacernos sonreir.

Gracias Quino, sos un genio, Che! Gracias infinitas por Mafalda, Libertad (quien apareciera por primera vez un 15 de febrero…que bonito), Guille, Miguelito, Felipe, Manolito, Susanita…gracias totales!

Y dice así…

Anoche llegué a casa en una combi que pasaba esta antiquísima canción de Natusha, (te juro, te juro, te juro, que me las vas a pagar..lararararara), y sinceramente este detalle no sería anecdótico si no me daba con la desagradable sorpresa con la que Prensa Libre me recibiría: en sesión reservada, Tula Benites salió libre de polvo y paja, de la acusación que hace más de diez meses, está sobre su cabeza. O sea, para el Congreso, Tula, tu-no-la-tenías-que-pagar.

La cosa fue así:
Se necesitaba 48 votos para denunciarla constitucionalmente, y sólo se lograron 39. (buen resumen en el útero). Y aunque Aurelio Pastor diga que es irrelevante para el resultado, lo peor del asunto es que la señora Benites tuvo la desvergüenza de votar en el debate sobre su acusación. Recientemente reincorada al término de su suspensión, es evidente que SU ética no la invitó a abstenerse de votar. Y la ética de Gonzáles Posada tampoco lo invitó a impedir este voto. Ante este acto imperdonable, pues lo considero una terrible burla para todos peruano que se respete, es triste afirmar que no podíamos esperar otro resultado.

Al menos en primera instancia.

Al día siguiente, es decir, hoy, quizá por “presión mediática y de la opinión pública”, como manifestara lacrimogenamente Benites, se logró su desaforo.

Tres delitos…¿tres?

El meollo del asunto, o la justificación del primer resultado, fue el debate sobre la validez de acusar a la ahora ex legisladora por los tres delitos: peculado, colusión y falsedad genérica. Claro, luego del escándalo, 66 parlamentarios hicieron tripas corazón y votaron a favor de la acusación completa, de acuerdo con los tres delitos. ¿Cómo dicen? Repasemos.

El delito de peculado, según el Poder Judicial, se refiere a El funcionario o servidor público que se apropia o utiliza, en cualquier forma, para sí o para otro, caudales o efectos cuya percepción, administración o custodia le estén confiados por razón de su cargo. Razones hay.

Por su parte, el delito de colusión, también por cortesía del PJ, establece en el artículo 384 del código penal: a) Que el sujeto activo sea funcionario o servidor público; b) Que el funcionario o servidor público, por razón de su cargo o comisión, intervenga en contratos, suministros, licitaciones, concursos de precios, subastas o cualquier otra operación semejante; c) Que defraude al Estado o entidades u organismos del Estado. Es válida la denuncia, quedará en el juicio que se le realice, demostrar la pertinencia.

Finalmente, el delito de falsedad genérica, establece que: “El que de cualquier otro modo que no esté especificado en los Capítulos precedentes, comete falsedad simulando, suponiendo, alterando la verdad intencionalmente y con perjuicio de terceros, por palabras, hechos o usurpando nombre, calidad o empleo que no le corresponde, suponiendo viva a una persona fallecida o que no ha existido o viceversa, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de dos ni mayor de cuatro años.” Y aquí es en lo único en lo que han podido ponerse de acuerdo los otorongos.

Saque cada uno, sus jugosas conclusiones. El Poder Judicial determinará si Benites cometió peculado y colusión, luego del juicio pertinente. Si para unos es culpable por administrar mal los fondos que se le asignaron para su personal, para otros, como el congresista Carlos Raffo, no lo es. Maravillas de la interpretación de las leyes…

¿A cocachos aprenderemos?

Una vez más, la imágen del Congreso queda por los suelos. Sinceramente, no me atrevería a llamarlo el peor Congreso de la historia, puesto que este calificativo rota en todos los Congresos que he tenido oportunidad de conocer en mis 25 años de vida. Sin embargo, si merece una gran llamada de atención porque es evidente que la población termina cada vez más decepcionada y desinteresada ante los escándalos que el Poder Legislativo, más conocido como el Hemicirco, protagoniza constantemente.

¿Qué pueden hacer los congresistas, nuevos o antiguos? Pues además de no trabajar en blindajes partidarios (que el APRA tuvo que desarmar ante el llamado del presidente García les jalara las orejas), no tratar de justificar este tipo de acciones injustificables, ser firmes en las sanciones y no navegar en los eufemismos de las interpretaciones al momento de sancionar otorongos.

Es interesante darle una mirada a la actitud del APRA, fácil el único partido “constituido y firme” dentro del volátil conjunto de partidos que nos rodean. Es la primera vez, que yo recuerde, que no se pueden poner de acuerdo para votar en bloque. Es obvio que la crisis que generó doña Tula dentro del partido, los puso en una posición en la que no esperaban nunca estar porque no tenían idea de como responder. Sin embargo, el resultado de la votación del primer día no sólo refleja la falta de liderazgo que el mismo secretario general Mulder reconoce, si no deja para la reflexión un par de cosas: por un lado, ¿el invitado Giampietri hace lo que le da la gana en el disciplinado partido del pueblo? ¿por qué la dispersión en el APRA ante el tema? es decir, más de diez meses han tenido para poder coordinar una decisión como bancada, y así evitar recurrir a la sanciones internas. Finalmente, afirma que Alan García es quien tiene que tomar la palabra para poner orden en casa.

Por nuestra parte, considero que a los ciudadanos nos queda dos cosas: establecer un efectivo sistema de vigilancia (al que felizmente han contribuído de alguna forma bastante saludable los medios de comunicación) y tener mucho más cuidado y responsabilidad con las personas que colocamos en el Congreso. Finalmente, quienes votamos somos nosotros… ¿a quién responsabilizar de la podredumbre entonces? ¿Es que queremos seguir pretendiendo ser ovejas, cuando hace rato dejamos de caminar en cuatro patas?

Aquí, el video del recuerdo cercano: La subcomisión de Asuntos Constitucionales aprobando la acusación a Tula Benites, con toda consideración y respeto. Pero ya ves, pretendiste burlarte del pueblo, y ahora tu-la-tienes-que-pagar pues, querida Tula. Conste, no es bronca, es justicia.

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